Una mujer que es su propia marca en flores: Celia Firpo

Apuesto a que valorás sentirte identificada, confirmar de alguna manera que “no sos la única”, e inspirarte con otras mujeres.

¿Por qué?

  • porque a todas nos gusta sentirnos especiales y únicas, pero a la vez siendo “normales”.
  • porque en algún punto, todas tenemos o hemos tenido algún “miedo” de esos que nos limitan cuando queremos hacer algún cambio o emprender un nuevo proyecto.
  • porque muchas veces tenemos las oportunidades “ahí” y no nos permitimos verlas o reconocerlas… y seguimos igual.

Por eso hoy empieza el ciclo para conocer los procesos de diferentes mujeres (normales, de distintas edades, profesiones, realidades, intereses) que puedan ser inspiradoras. Útil para alguna o cualquiera de esas situaciones 😉 y si no, serán lindas historias para leer.

Empezamos con Celia Firpo de @celiafirpo Diseño Floral

Es una mujer madura, trabajadora, cálida, transparente, enfocada en su servicio y en la felicidad del cliente. Lo transmite con su paciencia, su tono de voz (aunque siempre la ves corriendo), su disposición y generosidad.

He hablado creo que 3 veces con ella, pero desde el primer momento generamos un vínculo en el que yo admiro sus flores y a ella le gusta cómo escribo.

Es así que hemos colaborado mutuamente y que Celia se convirtió en la primera mujer de la lista para conocer SU PROCESO: porque se nota que la pelea, porque hace todo, está en todos los detalles, corre, va y viene, arma los ramos y los entrega, arma la fiesta y la desarma, va a los eventos, a los hoteles y a los comercios a renovar los arreglos. Busca cómo mejorar y renovarse continuamente, y entre todo eso: se nota que ama lo que hace, y su trabajo refleja sus valores.

Cuando ves un ramo suyo por más chiquito que sea morís de amor, porque son únicos, originales, con un toque personal. Y cuando ves esas “superproducciones florales” en hermosas fiestas, podrías imaginarte toda una empresa detrás, con muchas personas, con un local top… pero ¿sabés algo?

Lo que hay detrás es una mujer con un sueño, con pasión por las flores, con creatividad, vocación de servicio y un gran corazón, en un local chiquito en un barrio común, y con el resto de las cosas en su casa que hace las veces de “depósito y taller”.

Recuerdo que su relato comenzó así “no fue fácil, yo me caí muchas veces…”.

Estando embarazada de su hija mayor, hace unos 26 años, tenía otro trabajo y los fines de semana vendía flores en un puesto en la calle. En un momento, le ofrecieron instalarse en Zonamérica con un local propio. No fue una decisión fácil, pero decidió arriesgarse, invirtiendo mucho dinero en un proyecto muy ambicioso para ella, que no funcionó. El local que construyó está vacío, y actualmente, desde afuera, trabaja aún más para clientes de allí que cuando estaba adentro.

Cuenta que su sueño siempre fue tener una “boutique de flores”.

Se imaginaba un local donde los clientes pudieran elegir lo que querían, personalizar los ramos, y no quedarse en los arreglos fúnebres clásicos de las florerías. Sabía lo que quería. Pero quedó con miedo luego de esa experiencia en la que se jugó.

Al tiempo, consiguió un local (el actual, en Solano López y Rivera) para volver a instalarse. Pero no le resultó tan fácil: el miedo a fracasar nuevamente le impedía abrirlo. Lo alquiló en junio y se animó a abrir en diciembre…

Qué poderoso es el miedo ¿no?

Ahora, haciendo un trabajo de hormiga trabajadora, resume su proceso como “estar haciendo lo que desea, y lo que más le gratifica es la devolución de sus clientes, de las familias cuando hace una fiesta…”.

Sabe que no llegó al final de nada, tiene algunos proyectos en mente, pero se siente satisfecha y centrada en continuar mejorando e innovando para trabajar como ella quiere.

Celia puede pasar casi desapercibida hasta que conocés lo que hace. No ostenta nada. Disfrutás más sus diseños en el mostrador de la panadería de al lado que en su propio local. Perfil bajo siempre. Sin embargo, cuando la conocés a ella y a sus trabajos, seguro reincidís y te hacés casi “adicta”, aunque sea… a mirar sus fotos.

Puede ser una inspiración para vos o para alguien que conozcas, para animarse, para mantener el esfuerzo, para jugarse por lo que sabe que quiere. Si hay alguien en tu entorno que pueda motivarse con este ejemplo no dudes en compartirlo! Debajo tenés las vías para hacerlo.

Y por otra parte: en épocas de aislamiento la tecnología me jugó una mala pasada 😉 por lo que tenemos pendiente otro encuentro, para conversar más y para que puedas conocerla “personalmente”. ¿Hay algo más que quisieras saber de Celia, algo que quisieras preguntarle? dejalo en los comentarios.

¿Y hay alguna mujer de la que quisieras conocer su proceso, porque puede ser inspiradora para otras?

No precisamos historias espectaculares, queremos conocer mujeres reales, comunes y corrientes, que están haciendo lo que disfrutan y disfrutando lo que hacen.

Seguí Eurekaonline, y recibirás las novedades semanalmente (como mucho), además de que me sentiré feliz 😉

2 Comentarios »

  1. Muy bueno,le preguntaría si siempre fue su sueño,o surgió,verdaderamente casi increíble lo visto en hoteles ,casamientos,que ella sola , arme tanta belleza.me gusto todo ,siempre le pongo en lo que veo, felicitaciones a ella por lograrlo y a vos por contarlo

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