Es una cuestión de Actitud

Ser, Hacer, Tener. ¿Te acordás?

Desde que comencé el Instagram de Eureka, sigo cuentas que me han llamado la atención y con las cuales me siento identificada. Entre ellas, con especial cuidado y cariño la de Tini de Bucourt, con una sensación “de esas” de que era alguien cercano, y que conocería en algún momento personalmente.

No es la primera vez que hablo de las causalidades, de señales, de las cosas que pasan cuando tienen que pasar, y de estar atenta a ellas.

Tenía planeado ESE fin de semana en Buenos Aires con mi familia, y encuentro que ESE sábado habría un Taller “Actitud” de Tini. Así fue que busqué la forma de inscribirme, reservar mi lugar y asegurarme de que ese día llegaría a ese Taller, sin dudarlo. Porque sin conocerla, teniendo un vago recuerdo de su nombre como una de las modelos insignia cuando yo era chica, al ir investigando sobre ella me atrapó su historia, su proceso, su forma de comunicarse, su sencillez, su Actitud.

Mi recuerdo tangible

Y la conocí. Compartí 3 horas con 5 hermosas mujeres más, cada una con sus historias y procesos, en un clima de confianza y empatía sin habernos visto jamás, y sin que mediara ni una foto. No tengo imágenes, no tengo ni un registro de ese encuentro más que lo que nos quedó a cada una, en el corazón y en la cabeza… y mi libro autografiado. No fue un momento para las redes, fue para nosotras. Fue como una charla entre amigas del alma, de esas que no querés que terminen, y de las que no es fácil encontrar.

Al final, Tini nos pidió definir con una palabra qué nos quedó del Taller. Para mí, la palabra era CONFIANZA.

Confianza al darme cuenta una vez más:

  • de que cada una tiene algo particular y único para aportar, que va más allá de las profesiones, de los roles, de lo que te hayan dicho o vos creas que Tenés que hacer.
  • de que se puede ayudar a alguien siendo una misma, siempre que seas coherente y tengas claro tu objetivo y tus limitaciones.
  • de que tenés permiso y derecho a ser quien quieras y como quieras.
  • del valor de comprender tu historia, tus razones para ser como sos y para tomar (o no) las decisiones que tomás o dejás de tomar.
  • de que un título no tiene por qué limitarte. Sos más que eso, y podés desarrollar tu vocación desde tu lugar.
  • de que tu postura da cuenta de cómo te sentís, cómo afrontás el mundo, y cuánta seguridad tenés.
  • de que todo eso que pienso y siento al pensar en mí, vale para todas.
  • de que depende de nosotras ser quiénes queremos ser, de ahora en más.

Hablando del cuerpo, de la elegancia, del lenguaje corporal y de todo lo que se transmite simplemente al “estar” o caminar, recordé que siempre tuve miedo de llamar la atención. Desde niña era la más alta de mi grupo, y tendía a “achicarme”, a tener una mala postura para no sobresalir. Después, además de eso, no usaba minifaldas porque mis piernas eran muy largas y flacas. Tampoco me maquillo ni uso más tacos, porque me siento muy alta y llamativa cuando lo hago, cuando salgo de “lo común”. En fin, siempre tuve miedo de llamar la atención, de mostrar lo mejor de mí, e inclusive he hecho un esfuerzo para hacer lo contrario.

¿Qué aprendí de la ACTITUD TINI?

Como ella dice, a aspirar a que cada una sea su MODA (Mejor Obra De Arte). Y que eso, aunque te lo diga una modelo, no se trata de ocultarte tras una fachada de ropa, maquillaje y zapatos llamativos, sino de SER una misma, de ser coherente, de conocerse, de sentirse segura con quién sos y de no tener miedo a brillar con tu propia luz.

Yo ni siquiera he usado la ropa, ni los zapatos ni el maquillaje para ocultarme, pero sí me oculto tras mi postura y todo mi lenguaje corporal. Tantas fichas te pueden caer en un ratito!! principalmente cuando ya tenés el terreno fértil, y todo te indica que vas por un camino que ya no tiene retorno: el camino A SER VOS.

Sentí CONFIANZA al reconocer la relación entre lo que pienso – siento y actúo, desde otra mirada. Al comprobar una vez más, que tenemos mucho para hacer por nosotras, y que hay muchas maneras de ayudar, de acompañar, de descubrirse, porque en esencia todas tenemos los mismos miedos y las mismas necesidades.

Una vez más, la pregunta del millón es “quién sos vos”. La pregunta más difícil de responder de todas, junto a “qué querés vos”.

Si estás leyendo esto, seguro te lo has preguntado… y no sé si te lo habrás respondido de verdad. Porque llega un punto en el que nuestra esencia queda tan abajo de tantas otras cosas, que no es fácil de encontrar. O la encontramos y no nos permitimos “vivirla”.

Sentí CONFIANZA al saber que el proyecto Eureka puede ser real y aportar su propio valor, si yo creo en mí y no me dejo llevar por la mirada que puedan tener los demás (no es fácil).

Sentí CONFIANZA en poder ser diferente y aportar desde lo que soy, a quienes quieran. Por eso sigo avanzando en el Ser y el Hacer. Y por eso te cuento esto, porque vamos haciendo este camino de descubrirnos online, juntas.

Hoy te invito a que sigas pensando en quién sos y qué querés para vos, mientras yo también lo hago.

Lore

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