ESPECIAL “de MUJER a MUJER”

Para este mes especial dedicado a SER MUJER tendremos invitados en Eureka!!

No hay ofertas aquí. No hay fotos de ropa ni cosméticos. Pero hay otras cosas más importantes para ESTAR BIEN. Y si nos ponemos las pilas con nuestra salud (que es el “estado pleno de bienestar bio-psico-social”, según la OMS) nos sentiremos unas reinas aunque sea con la misma ropa y sin maquillaje ;). Porque todo empieza por nosotras mismas.

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En esta entrada nos dedicaremos a dos temas: NUTRICIÓN Y EJERCICIO, con tres mujeres que nos dan su punto de vista desde su experiencia con y para nosotras.

Te invito a que sigas leyendo… seguro en algún punto te sentirás tan identificada como yo, y como muchas mujeres que conozco. Porque las EUREKIANAS somos mujeres reales 😉 

¿Por qué elegí estos invitados?

Porque de alguna manera llegaron a mí de una forma especial en el momento indicado, me gusta su trabajo o descubrí su propuesta de valor, que se ajusta a los objetivos y modalidad de Eureka.

Me sentí identificada en algún punto con cada uno, los invité y aceptaron de buena gana. Desde aquí, una vez más mi agradecimiento, porque sus aportes superaron mis expectativas, y lo que fue planificado para un post será distribuido en dos (por lo menos… capaz alguien más se quiere sumar y estaría buenísimo).

Tendrán las referencias de cada uno, aclarando que no hay un fin comercial aquí. Esto lo hicimos “de onda” porque confiamos en Eureka y en su potencial para llegar a más mujeres que se sientan EUREKIANAS.

Juntamos nuestros recursos para celebrar a lo grande el DÍA DE LA MUJER, más allá del 8 de marzo y de todas las frases, memes, ideologías y discursos que se despliegan ese día.

Lucía Alba , desde su consultorio en la Escuela de Baile Fussion (te dejo el link por si te gusta bailar) nos habla de su experiencia como Licenciada en Nutrición.

La Licenciada Mabel Marrero y la Instructora Eugenia Delgado nos hablan desde su experiencia como profes de Vivafit Pocitosun gimnasio dedicado exclusivamente a la mujer (especial para las que nos aburrimos haciendo muchas repeticiones en una rutina: el único sistema y profes que me mantienen fiel… bueno, dentro de lo posible 😉 ).

En los dos temas nos hablarán de su propia motivación y de sus clientas, de objetivos, de desafíos, de obstáculos y reacciones ante el “éxito” o el “fracaso”, DE MUJER A MUJER. Y lo que es mejor: nos dirán ALGO para impulsarnos a tomar ESA decisión que sabemos que tenemos que tomar…

 

Comenzaremos con lo que nos preparó Lucía, y no es precisamente un menú:

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Imagen de rawpixel en Pixabay

“La diversidad de personas, en particular mujeres, que llegan al consultorio es enorme: algunas de ellas vienen en busca de ayuda porque, con el correr de los años, los hijos y las responsabilidades, en cierto modo se han ido postergando a sí mismas, se han puesto en último plano y han llegado a un punto en su vida en que es hora de verse mejor, de sentirse mejor, de recuperar “algo” que sienten haber perdido con los vaivenes de la vida.

Otras mujeres, vienen asustadas, necesitan ganar salud. Su médico les ha dicho que deben cambiar sus hábitos ¡ya!, para no enfermar, para mejorar los síntomas de una enfermedad, o para no empeorarlos.

Otras, vienen buscando (y esto es una apreciación personal) una cierta “perfección”. Tienen un peso normal, porcentajes de grasa y músculo normales, pero aun así quieren bajar más y más. Y aunque es algo que como profesional trabajo mucho con ellas, no puedo evitar preguntarme a mí misma qué buscan estas mujeres. Por qué no están pudiendo aceptarse, qué necesitan probarse a sí mismas…

Pero a pesar de esta diversidad de la que hablo, hay algo que la gran mayoría de ellas tienen en común: y es la necesidad de hablar, de ser escuchadas, de contar. Y a mi me encanta escuchar, apoyar, acompañar, porque considero que ninguna historia es igual a otra, y por algo esa persona está sentada frente a mí. Por algo me está pidiendo ayuda.

El bajar de peso es mucho más que hacer una dieta. Implica ver al ser humano en su totalidad, con su historia, con sus emociones, sus miedos, sus alegrías, sus hábitos, sus relaciones. No podemos limitarnos a la cantidad de calorías que ingiere, se trata de mucho más. No sería necesaria nuestra ayuda como profesionales si así no fuera.

Por eso siento que mi trabajo no pasa tanto por entregar un plan de menú semanal al cual el paciente deba ajustarse. Se trata de preguntar cómo estás, cómo te fue en aquel cumpleaños, cómo te sentiste en la semana, qué pensaste cuando viste que el pantalón entraba, qué sentiste cuando perdiste el control con la comida, qué emoción te llevó a que eso pase.

Y siempre, siempre acompañar, motivar: “lo estás haciendo bien”, “sé que no es fácil, pero lo vas a lograr”, “yo estoy acá con vos”, “mantener el peso de un control a otro también es éxito”, “subir de peso de un control a otro es parte del camino”, “vos podés”, “lo estás logrando”.

Eso es lo que más me gusta, ayudarlas a recuperar el amor por ellas mismas, ayudarlas a verse hermosas más allá de un número en la balanza, explicándoles por qué es importante que se cuiden. Porque tienen que quererse y porque su cuerpo es su hogar, el único envase que tendrán en esta vida, y hay que cuidarlo.

Por supuesto que hay corazas, por supuesto que hay “peros”.

No es tan fácil abrirle el corazón a un desconocido. Pero la paciente que se va del consultorio nunca es la que entró por la puerta el día en que nos conocimos. La mayoría se deja ayudar. Otras, tal vez se dan cuenta que no es el momento, o les cuesta comprender que necesitan cambiar y por qué necesitan cambiar, y simplemente no vuelven. No voy a decir que no me afecta. Es imposible no preguntarme qué hice mal, por qué se fue, no sirvo para esto. Pero es un proceso personal que debo hacer para aprender a aceptarlo.

balanzaEn general, intento quitar el foco de la balanza, de hecho, es lo último que hago en la consulta, y siempre le pregunto al paciente si tiene ganas de pesarse.

A veces, no se ven grandes cambios en el peso, pero sí en el estado de ánimo.

Vienen contentas, porque se dan cuenta que pudieron cambiar tal o cual cosa, o porque no sintieron ansiedad, o porque la ropa les queda más cómoda. Y eso es tan importante, mucho más que el número en la balanza.

Y por supuesto que hay tropezones.

Hay veces que sucede lo contrario, se las nota desmotivadas, sienten que no están pudiendo. Y allí es cuando las ayudo a ver lo que han logrado y les explico que no hay caminos sin piedras en el medio. Simplemente hay que seguir.

Los resultados rápidos son resultados falsos. En el descenso de peso siempre es mejor lento, pero seguro.

A las mujeres que quieren, pero aún no se han decidido les dejo una frase que tengo escrita en la pared de mi consultorio y que se ajusta perfecto al contexto:

“TODO CAMINO, POR MÁS LARGO QUE SEA, COMIENZA CON UN PEQUEÑO PASO”.

Con amor,logo Lu png-01

https://www.facebook.com/luciaalbanutricion/
@lucia_alba_nutricion

 

Y ahora no te da curiosidad conocer la experiencia de las profes de un gimnasio de mujeres… con nosotras? Te vas a sorprender…

Mabel y Eugenia asumieron la responsabilidad en nombre del gimnasio, y dispusieron su tiempo libre para pensar en sus objetivos y su función respecto a nosotras…

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“La misión de Vivafit con las mujeres es generar el hábito del ejercicio. Trabajando desde la generación de contenido interesante, entretenido y efectivo y el trabajo incansable sobre la motivación constante desde nosotras hacia nuestras socias a formar parte de una rutina de ejercicio.”

Lo que nos gusta de trabajar con mujeres es ver la satisfacción de ellas al lograr cosas que no creían posibles, ver y sentir su emoción al llegar al objetivo que vinieron a buscar.

Las mujeres tenemos estándares muy altos de exigencia, y  ver cuando nuestras socias alcanzan aquello por lo que estuvieron trabajando, es muy emocionante.

Lo más interesante de trabajar para mujeres es la cantidad de cosas en común que tenemos, lo vemos en ellas y lo vemos reflejado en nosotras. Todas tenemos preocupaciones, conflictos e intereses similares que nos unen. Es muy divertido armar “debates” en clase sobre diferentes temas que a todas nos pasan o nos tocan de modo cercano y que nos hace ver que no estamos solas en la batalla diaria de salir a enfrentar cada día.

Por otro lado, al ser todas mujeres de diferentes edades, nos encontramos también con la experiencia de diferentes generaciones en temas que nos afectan a todas, aprendes a ver diferentes puntos de vista.

La motivación que más expresan en un primer momento al venir al gimnasio es la estética: buscan perder “unos kilitos” o tonificar.

Después también plantean la búsqueda de un gimnasio por un motivo de salud (ya sea que ellas mismas se dieron cuenta que necesitan moverse para sentirse mejor o porque el médico las mandó).

Y por último pero no menor, es el tema de venir para bajar el nivel de estrés que les implica la rutina diaria.

Esto es lo que ellas expresan explícitamente, el tema es que cuando empezamos a profundizar nos damos cuenta que en realidad lo que en general buscamos las mujeres en la actualidad es un espacio que nos permita sentirnos libres para trabajar en nosotras mismas, para sentirnos mejor, para divertirnos, para mejorar y disfrutar de nuestro cuerpo sin tantas presiones en un ámbito de empatía, comprensión y compañerismo.

No siempre vienen con un objetivo definido, hay de todo. Algunas vienen con la idea clara de lo que buscan lograr, otras vienen buscando orientación en su objetivo, es decir, saben que no quieren estar como están, pero no saben qué es lo que están precisando.

En general, los “peros” mas frecuentes que vemos son el tiempo y el dinero.

La mayoría de las veces esos “peros” son impuestos por ellas mismas incluso como excusa para no enfrentar el hecho de que saben que deberían tomar la decisión de hacer ejercicio para mejorar su vida pero no quieren o no tienen ganas de enfrentar el esfuerzo que eso implica.

trainingSabemos que ir al gimnasio va a exigir una organización en la casa, vamos a precisar la colaboración y el apoyo familiar pero principalmente nos necesitamos a nosotras mismas para tomar impulso cada día y decidir levantarnos del sillón o dejar la cama de mañana, dejar lo que estemos haciendo, cambiarnos de ropa y salir para el gimnasio.

En cuanto al costo, la percepción de cuál es el valor “razonable” de una mensualidad de gimnasio para cada persona es diferente y depende no solo de las posibilidades económicas.

A veces hay que cuestionarse:

¿en verdad no tengo el dinero para pagar el gimnasio? ¿tengo en cuenta los beneficios de tener una actividad física dirigida por profesionales que buscan asesorarme y dirigirme para lograr un mejor estilo de vida?

¿O en realidad es que no estoy dispuesta a invertir dinero en eso porque elijo gastarlo en otra cosa?

Inclusive cabe preguntarse ¿iría  a hacer ejercicio a algún lugar que sea gratuito? ¿saldría a caminar por la rambla?

Si evalúo todos los beneficios que me puede traer aparejado el comenzar un plan de entrenamiento, sumado a los costos futuros que me puedo evitar por ejemplo en medicamentos o en médicos ¿en realidad el gimnasio representa un gasto o una inversión en una mejor versión de mi misma?

Tarde o temprano, ese costo se tiene, en remedios para los dolores corporales o en médicos que puedan resolver los problemas, o incluso en productos que nos ayuden con la ansiedad o el estrés. A veces todo eso se evitaría con un momento de paz mental para “resetearnos”… aunque terminemos cansadas.

Es una cuestión de prioridades. En qué elijo invertir mi dinero o en qué elijo invertir mi tiempo. Porque el tiempo y el dinero siempre faltan para aquello que no tenemos ganas de hacer o enfrentar.

La respuesta ante el cambio es increíble.

Cuando vivencian los cambios de hábito siempre lo comentan, las frases que más escuchamos en nuestro gimnasio son “jamás había sido tan constante en un gimnasio” o “nunca pensé que iba a gustarme hacer ejercicio”.

“Ellas se movilizan con sus propios cambios. Cuando hicieron un esfuerzo sostenido, ven que valió la pena, y salen recargadas de energía para seguir avanzando. Es nuestro momento de orgullo más grande y es lo que le da significado y sentido a nuestro trabajo diario.”

Obviamente es frustrante cuando no llegan los resultados que una espera pero siempre intentamos encontrar el por qué es que los resultados no llegaron, para seguir trabajando para ayudar a lograrlos, nunca hay que darse por vencida.

Sólo hay que seguir buscando siendo realistas, autocríticas y asumiendo nuestras responsabilidades.

El entrenamiento da resultado a quien entrena seriamente con constancia y poniendo su mejor esfuerzo en la clase pero además en las 23 horas del día que pasan fuera del gimnasio.

Por más que nosotras apoyemos e intentemos asesorar lo mejor que podemos, eres tú quien tiene que venir a entrenar y hacer el trabajo diario con tus hábitos, con tu alimentación, con tu descanso.

Nadie puede hacer por ti lo que tu no haces por ti misma… y asumir esta responsabilidad no es fácil.

A veces puede haber falsas expectativas en cuanto al tiempo y al esfuerzo que puede llevar lograr el resultado esperado.

Muchas veces cuesta entender que la magia en esto no existe (mucho menos para lograr cambios importantes). Vivimos en un mundo que fomenta la inmediatez de resultados con esfuerzos ínfimos, y eso no existe en el fitness.

Lleva tiempo aprender hábitos saludables, aplicarlos y sobretodo mantenerlos, pero aún así, los resultados no llegan de maneras repentinas, requieren un tiempo de trabajo para visualizarlos pero seguro vale mil veces la pena trabajar y esperar para verlos.

Nos encantaría decirles que se animen, nunca es tarde para empezar!

A veces parece que “no puedo” o que “no es para mi”, pero aunque al principio parezca difícil un cambio en los hábitos, el agregado de ejercicio en la vida cotidiana es algo que mejora notablemente la calidad de vida. No sólo en lo físico: mejora las relaciones con los demás y con nosotras mismas.

Cuando empieces a entrenar quizás empezás a hacerlo buscando un cambio estético pero el primer cambio que vas a sentir es sin duda el emocional: cómo te sentís.

Cuando salgas del gimnasio te irás cansada pero con ese cansancio lindo del cuerpo, ese cansancio que te da la satisfacción de saber que hiciste algo bueno por vos misma.

Vas a dormir mejor porque descargaste energía y liberaste tensiones, te vas a levantar mejor con más energía porque dormiste bien, y eso va a hacer que estés mejor, que tus relaciones con los demás sean mejores y lo que es más importante, que la relación contigo misma sea mejor.

Todas deberíamos darnos esa oportunidad de comenzar a trabajar para sentirnos bien.

Tener un tiempito para una misma es indispensable en el día a día hoy, poder desenchufar la cabeza de los problemas, de la casa, del trabajo, de la familia… un momento para divertirte y cuidar tu cuerpo, y por qué no, mimar el alma.

Compartir con otras personas que están en la misma que vos, que te entienden y que buscan exactamente lo mismo.

No esperes a que no tengas otra alternativa que ponerte a “hacer algo” porque te mande el doctor, porque ya hay un problema o una enfermedad instalada.

HACÉ ALGO POR VOS, PORQUE VOS TE LO MERECÉS!

 

https://www.facebook.com/VivafitPocitos/

GRACIAS LUCÍA, MABEL Y EUGENIA!

 

Compartí con aquellas mujeres que precisen ese “empujoncito” para pensar en ellas mismas.

Seguí Eureka, y sigamos creciendo.

¿Me acompañás?